domingo, 10 de mayo de 2020

estrategiasfinancierassiglo21: ESTRATEGIAS FINANCIERAS  Las empresas hoy buscan ...

estrategiasfinancierassiglo21: ESTRATEGIAS FINANCIERAS  
Las empresas hoy buscan ...
: ESTRATEGIAS FINANCIERAS   Las empresas hoy buscan cada vez ser mas eficientes, pero para ello es necesario la inversión de recursos, ...











Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas,
en la República Dominicana, al igual que el resto del mundo, tienen una
influencia determinante sobre la evolución económica de las naciones, en adición,
de jugar un papel muy importante en la cohesión social, contribuyendo
significativamente a la generación de empleos, de ingresos, erradicación de la
pobreza, a la vez de dinamizar la actividad productiva nacional, colaborando de
esta forma al desarrollo regional, sectorial, económico y social de nuestros
países.
 
Entre las características más relevantes
podemos destacar que estas empresas son: Generadoras de empleos e ingresos,
detonadoras de desarrollo local, promueven mercados competitivos, complementan
el trabajo de la gran empresa (encadenamientos productivos), y son impulsoras
de la innovación tecnológica.

En la República Dominicana existen 1.4
millones de MiPyMEs que representan el 98% del total de empresas, generando 2.2
millones de empleos en la economía, lo que equivale al 54.4% de la población
ocupada en mercado de trabajo, aportando un significativo porcentaje al PIB
38.6%, de este total de empresas, el 50.98% están ubicadas en locales fijos, el
26.78% están ubicados en locales móviles, el 21.70% pertenece al sector
agropecuario y tan solo el 0.55% pertenece al sector de pesca y minería, según
el informe de gestión 2015-2016 MiPyMEs.

En adición a lo anteriormente expresado,
es importante puntualizar, que las microempresas tienen una estructura
productiva más flexible que las grandes empresas, a pesar de presentar
importantes restricciones técnicas, operativas y competitivas, caracterizándose
estas por limitadas escalas de producción y por una elevada informalidad.

En la actualidad es indispensable que
las MIPYMEs desarrollen adecuadas estrategias financieras que les permitan,
combinando las habilidades del administrador financiero y los servicios
financieros la maximización de los recursos de la entidad con el objetivo del
crecimiento y posicionamiento en el mercado.

Según
Van Horne y Wachowicz (2002), las fuentes de financiamiento resultan
importantes herramientas estratégicas que ayudan a desarrollar un proceso para
asegurar la sostenibilidad financiera de la organización. Esto significa que la
adecuada selección de las fuentes de financiamiento influirá en el aumento de
la capacidad de la organización para generar fondos necesarios.

El
éxito de una MIPYME radica, en el buen manejo de los recursos, la innovación y
el ser competitivos ante otras empresas locales. Otro elemento que determina el
éxito es la ejecución por parte del administrador financiero de adecuadas
estrategias financieras acorde a los objetivos de la organización, además de la
calidad de los productos o servicio que ofrezcan, buscando que sean atractivos
para los clientes y que cumplan con las expectativas del consumidor.

Cuando una MIPYME ya está funcionando de
manera satisfactoria dentro del mercado, y genera utilidades después de cumplir
con sus obligaciones financieras y económicas, las estrategias financieras
deben estar dirigidas no sólo a fortalecer su presencia en el mercado, sino
también a tratar de incrementar su participación a través de una reinversión de
un porcentaje considerable de las utilidades obtenidas.

Para
poder aumentar la tasa de ganancia, una de las estrategias financieras
recomendadas para las MIPYMEs es la reinversión en actividades que ya generaron
utilidades para la empresa. Por otra parte, en el caso de considerar la
expansión de su mercado, la estrategia con mejor proyección es la determinación
de probables fuentes de financiamiento a corto plazo.

Las
fuentes de financiamiento a corto plazo están constituidas por todos aquellos
pasivos que originalmente se han programado para liquidarse durante un período
inferior a un año. “Este tipo de financiamiento se utiliza para financiar
necesidades de fondos estacionales y temporales. Así como para brindar flexibilidad
en un período de incertidumbre”.




Como estamos
en una situación económica delicada en nuestro país, podríamos recomendar a una
MIPYME que utilice mejor en la medida de lo posible financiamiento a corto plazo
de las que tenemos disponibles en el mercado financiero dominicano. 

Al escoger una fuente de financiamiento
a corto plazo, el administrador financiero se debe interesar y revisar
atentamente los siguientes cinco aspectos de cada contrato.

1.- Costo. - Procura minimizar el costo
de financiamiento. Usualmente se puede expresar en una tasa de interés.
2.- Efecto sobre la clasificación del crédito.
- Una clasificación pobre del crédito limita la disponibilidad y aumenta el
costo de financiamiento adicional.
3.- Confiabilidad y oportunidad. - Se
busca que los fondos estén disponibles cuando se requieran.
4.- Restricciones. - Puede incluir
límites en dólares (u otra moneda), para dividendos, administración de salarios
y gastos de capital.
5.-
Flexibilidad de aumentar o disminuir la cantidad de fondos suministrados.

Las MIPYMES
enfrentan varios obstáculos para obtener financiación del sector financiero de
RD:

1-  el
actual Código Tributario castiga fuertemente a este sector de la economía,
siendo cada vez mayor el incremento de la carga impositiva o presión
tributaria, llevándolos con estas medidas a mantener una elevada informalidad o
simplemente a desaparecer del mercado.
 

2-    la
ausencia de registros financieros auditados e historias de créditos
documentados, y la carencia de activos fijos que puedan ser ofrecidos como
garantías reales, lo que les limita al momento de demandar fondos para
financiar sus proyectos existentes o nuevos.


 



3-    Los
precios de los hidrocarburos, energía eléctrica, la tasa del dólar, inseguridad
ciudadana, entre otros.







Las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, en la República Dominicana, al igual que el resto del mundo, tienen una influencia determinante sobre la evolución económica de las naciones, en adición, de jugar un papel muy importante en la cohesión social, contribuyendo significativamente a la generación de empleos, de ingresos, erradicación de la pobreza, a la vez de dinamizar la actividad productiva nacional, colaborando de esta forma al desarrollo regional, sectorial, económico y social de nuestros países.
Entre las características más relevantes podemos destacar que estas empresas son: Generadoras de empleos e ingresos, detonadoras de desarrollo local, promueven mercados competitivos, complementan el trabajo de la gran empresa (encadenamientos productivos), y son impulsoras de la innovación tecnológica.
En la República Dominicana existen 1.4 millones de MiPyMEs que representan el 98% del total de empresas, generando 2.2 millones de empleos en la economía, lo que equivale al 54.4% de la población ocupada en mercado de trabajo, aportando un significativo porcentaje al PIB 38.6%, de este total de empresas, el 50.98% están ubicadas en locales fijos, el 26.78% están ubicados en locales móviles, el 21.70% pertenece al sector agropecuario y tan solo el 0.55% pertenece al sector de pesca y minería, según el informe de gestión 2015-2016 MiPyMEs.
En adición a lo anteriormente expresado, es importante puntualizar, que las microempresas tienen una estructura productiva más flexible que las grandes empresas, a pesar de presentar importantes restricciones técnicas, operativas y competitivas, caracterizándose estas por limitadas escalas de producción y por una elevada informalidad. Más del 83.3% de las mismas están concentradas en la zona urbana y tan solo 16.7% se localiza en la zona rural, en ese tenor, debemos indicar que las mujeres lideran un 51.3% de las microempresas del país. Su distribución porcentual según actividad económica, en su gran mayoría pertenece al sector comercio 46.7%, seguida por el sector servicios 38.4%, en tanto, que la industria representa un 14.9%, según la Encuesta Nacional de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas de la República Dominicana elaborada por FONDOMICRO y la ONE, (Encuesta Nacional de Hogares de propósitos múltiples, ENHORAR al 2013).

En la actualidad es indispensable que las MIPYMEs desarrollen adecuadas estrategias financieras que les permitan, combinando las habilidades del administrador financiero y los servicios financieros la maximización de los recursos de la entidad con el objetivo del crecimiento y posicionamiento en el mercado.

Según Van Horne y Wachowicz (2002), las fuentes de financiamiento resultan importantes herramientas estratégicas que ayudan a desarrollar un proceso para asegurar la sostenibilidad financiera de la organización. Esto significa que la adecuada selección de las fuentes de financiamiento influirá en el aumento de la capacidad de la organización para generar fondos necesarios.
El éxito de una MIPYME radica, en el buen manejo de los recursos, la innovación y el ser competitivos ante otras empresas locales. Otro elemento que determina el éxito es la ejecución por parte del administrador financiero de adecuadas estrategias financieras acorde a los objetivos de la organización, además de la calidad de los productos o servicio que ofrezcan, buscando que sean atractivos para los clientes y que cumplan con las expectativas del consumidor.
Cuando una MIPYME ya está funcionando de manera satisfactoria dentro del mercado, y genera utilidades después de cumplir con sus obligaciones financieras y económicas, las estrategias financieras deben estar dirigidas no sólo a fortalecer su presencia en el mercado, sino también a tratar de incrementar su participación a través de una reinversión de un porcentaje considerable de las utilidades obtenidas.

Para poder aumentar la tasa de ganancia, una de las estrategias financieras recomendadas para las MIPYMEs es la reinversión en actividades que ya generaron utilidades para la empresa. Por otra parte, en el caso de considerar la expansión de su mercado, la estrategia con mejor proyección es la determinación de probables fuentes de financiamiento a corto plazo.
Las fuentes de financiamiento a corto plazo están constituidas por todos aquellos pasivos que originalmente se han programado para liquidarse durante un período inferior a un año. “Este tipo de financiamiento se utiliza para financiar necesidades de fondos estacionales y temporales. Así como para brindar flexibilidad en un período de incertidumbre” (Van Horne, 1993: 508).
Como estamos en una situación económica delicada en nuestro país, podríamos recomendar a una MIPYME que utilice mejor en la medida de lo posible financiamiento a corto plazo de las que tenemos disponibles en el mercado financiero dominicano.
Al escoger una fuente de financiamiento a corto plazo, el administrador financiero se debe interesar y revisar atentamente los siguientes cinco aspectos de cada contrato.

1.- Costo. - Procura minimizar el costo de financiamiento. Usualmente se puede expresar en una tasa de interés.
2.- Efecto sobre la clasificación del crédito. - Una clasificación pobre del crédito limita la disponibilidad y aumenta el costo de financiamiento adicional.
3.- Confiabilidad y oportunidad. - Se busca que los fondos estén disponibles cuando se requieran.
4.- Restricciones. - Puede incluir límites en dólares (u otra moneda), para dividendos, administración de salarios y gastos de capital.
5.- Flexibilidad de aumentar o disminuir la cantidad de fondos suministrados.
Las MIPYMES enfrentan varios obstáculos para obtener financiación del sector financiero de RD.,
1-    el actual Código Tributario castiga fuertemente a este sector de la economía, siendo cada vez mayor el incremento de la carga impositiva o presión tributaria, llevándolos con estas medidas a mantener una elevada informalidad o simplemente a desaparecer del mercado.
2-    la ausencia de registros financieros auditados e historias de créditos documentados, y la carencia de activos fijos que puedan ser ofrecidos como garantías reales, lo que les limita al momento de demandar fondos para financiar sus proyectos existentes o nuevos.
3-    Los precios de los hidrocarburos, energía eléctrica, la tasa del dólar, inseguridad ciudadana, entre otros.

Pedro Runy Dajer J. 61193